viernes, 10 de abril de 2009

3.EL CÁNCER DESDE EL PUNTO DE VISTA ESPIRITUAL.

Regalo de Vida Autor Valeska de Jacobs
En abril del año pasado (2006) Nuestro hijo de 12 años, fue diagnosticado con un tipo de cáncer en los huesos.

Desde los siete años, nuestro hijo había pasado por varias cirugías, era necesario realizar otra más. Unas semanas antes de aquella cirugía tuve un sueño. Huía temerosa de un hombre; el hombre me alcanzó y tomándome por el brazo, me dijo, ¿Te cambiarías por la vida de tu hijo? le dije: "Sí, me cambiaría por la vida de mi hijo". "Entonces te vienes conmigo", dijo él. "No, porque yo tengo dueño", respondí, "y su nombre es JESUS, y no te tengo miedo, porque estás vencido".
Al momento de entregar los exámenes a los médicos, para determinar que tan avanzada estaba la enfermedad, le decía a Dios:
"Señor te doy gracias por la vida de mi hijo.
¡Los años a su lado han sido maravillosos!
Gracias por darme el privilegio de ser su madre.
He sido bendecida".
Dios sabía cuánto amaba a mi hijo.
Yo sabía que Dios lo amaba más que yo. Acepté que su vida no dependía de mí, tampoco de los médicos. Su vida dependía de Dios.
Después de revisar los exámenes, uno de los médicos dijo: Señora, los pulmones están limpios, no hay metástasis. Yo estaba feliz ¡Gracias Señor! Gloria a ti mi Dios, ¡Porque Tú quieres que mi hijo viva! Después de visitar a muchos médicos, para encontrar el tratamiento adecuado, se nos explicó que la única opción para nuestro hijo era una amputación, una desarticulación completa de la pierna izquierda desde la cadera, y se nos dio un plazo para tomar esa decisión. También se nos explicó, que después de ese tiempo de nada nos serviría conservar la pierna de nuestro
hijo, porque perderíamos su vida. Al llegar a casa, tomé todos los exámenes y diagnósticos y salí corriendo al jardín. Llorando, atravesaba los papeles con un clavo y un martillo sobre un árbol. Lloraba y gritaba: ¡Por sus llagas hemos sido curados! no acepto este diagnostico, ¡Cristo murió por estas enfermedades! Fueron clavadas en la cruz ¡Él vino para darnos vida en abundancia! y clavé en un árbol todos los decretos en contra de mi hijo.
¡Yo sabía que Dios quería que mi hijo viviera! Y aunque no sabía si sería con su pierna o sin ella. En mi corazón se repetía, aquél versículo que dice que dice;la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta y supe, que Dios quería a mi hijo, con sus dos piernas. Con mi esposo, tapizamos su habitación con versículos de sanidad. Los declarábamos de madrugada, mañana, tarde y noche. Orábamos y le ordenábamos a la pierna alinearse a la palabra de Dios. Su palabra dice: Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; Enviamos solicitudes a diferentes hospitales alrededor del mundo. Recibimos respuesta de varios. Uno de ellos con un presupuesto de 90 mil dólares, por las primeras 6 semanas de tratamiento. Sin seguro médico y sin los recursos económicos para costear semejantes gastos, el dinero, era la menor preocupación. Dios dice en su palabra, que Él es dueño del oro y la plata y El proveerá conforme a sus riquezas en gloria. El tratamiento duró, no dos ni tres semanas, fueron ocho largos meses. Mi hijo y yo, estuvimos lejos de nuestra familia, en un país diferente, con diferente cultura y diferente idioma. Los médicos realizaron tres cirugías y lograron eliminar el cáncer de su cuerpo. Estuvo hospitalizado, en rehabilitación y terapia. Allí, Dios me dio la oportunidad de conocer el corazón de mi hijo, y me permitió mostrarle a mi hijo, el corazón de Dios. He aprendido, que no
hay pena más grande ni más pequeña. Sea económica, familiar o de salud, para quien la lleva, su pena es la más grande de todas. Hoy puedo decir con certeza que Tenemos un Dios, inmensamente grande, ¡Para Quien Nada es imposible! En nuestro caso, nos pasamos varios meses del plazo dado por los médicos, en los cuales mi hijo estuvo sin ninguna cobertura ni tratamiento.
El tratamiento que llevó durante meses fueron los versículos de sanidad de la Biblia,
estampados en las paredes y la puerta de su habitación. Nuestro hijo estuvo en uno de los mejores hospitales del mundo y con la mejor atención, fue tratado como un príncipe, digno hijo del Rey. Hoy, nuestro hijo tiene 14 años y medio está en la clase de jóvenes de nuestra Iglesia, ¡Lleno de vida! caminando con ambas piernas. Gloria a Dios.

PROVERBIOS 18
20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.
21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.

PROVERBIOS 6
2 Te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios.

MARCOS 11
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

ROMANOS 10
8 Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

MILAGROS BIBLICOS DE SANIDAD
SAN JUAN 5:8
Jesús sana al paralítico en Betesda

SAN JUAN 9:6-7
Jesús sana a un ciego de nacimiento

SAN JUAN 11:42-44
Jesús resucita a Lázaro

SAN MATEO 9:20-22
Jesús sana a la mujer con flujo de sangre de 12 años.

VERSICULOS BIBLICOS DE SANIDAD

ISAIAS 40:29,31 y 53:4-5

DEUTERONOMIO 7:15

SALMO 91:1,5-6 y 103: 2-3,5 y 127:2

3 JUAN 2

EXODO 15:22-26